EL CIRCO OLÍMPICO RECUPERA LA TRADICIÓN DE LOS PATIOS DE MAROMA DEL SIGLO XIX
Monday, 29 June 2026 19:42

Si eres de los que piensa que el teatro actual es pura seriedad y arte para la alta sociedad, prepárate para un viaje en el tiempo que te sacudirá las ideas.
La Secretaría de Cultura, el INBAL (a través de la Coordinación Nacional de Teatro) y la compañía La Bomba Teatro se han aliado para rescatar una joyita de nuestra cultura popular: Circo Olímpico o el país de la maroma. Esta puesta en escena, escrita por Abraham Tari Beltrani y comandada por la directora Paola Herrera, promete revivir la verdadera esencia del entretenimiento callejero mexicano.
Para entender el show, hay que viajar a 1857. Olvídate de los grandes teatros lujosos a los que solo entraba la "alta sociedad". El verdadero espectáculo estaba en los "patios de maroma": rincones clandestinos, improvisados y muy populares escondidos en los barrios de la Ciudad de México.

En estos sitios, la cuerda floja (o "maroma"), las acrobacias y los chistes locales se usaban para armar una buena fiesta, pero también para lanzar duras —y muy divertidas— críticas contra los políticos, la iglesia y las normas sociales de la época. ¡Un verdadero "pitorreo" con causa!
La obra toma como inspiración aquel Circo Olímpico que originalmente se instalaba en una vieja casona de la calle del Reloj (lo que hoy conocemos como la calle de Argentina en el Centro Histórico) y lo trae al presente para recordarnos que, al final del día, los problemas de hoy no son tan distintos a los de hace dos siglos.

A falta de pistas modernas y pantallas gigantes, los actores usan el recurso más poderoso de todos: la imaginación del público. Durante 60 minutos, el escenario se llenará de:
--- > Trucos de magia de la vieja escuela.
--- >Malabares, sketches cómicos y antipodismo (el arte de hacer malabares con los pies).
--- > Fantoches, acróbatas y funambulistas desafiando la gravedad.
Todo esto aderezado con música en vivo a cargo de Félix Bailón y las actuaciones de un elenco de primera: Horacio Arango, Santiago Manuel, Ernesto Ponce y la propia Paola Herrera.

Si quieres recordar parte de nuestra identidad, reírte un buen rato y ver cómo el pasado se conecta con nuestra realidad actual a través de la risa, no te puedes perder este homenaje a la carpa y al asombro. ¡Una hora de pura magia y nostalgia garantizada!
