You are here:

El rompecabezas de un eslabón

Se detiene el tiempo para la obra de teatro “Eslabones”, es hora de apagar las luces del escenario y bajar el telón.

La puesta en escena “Eslabones” ha llegado a su fin ya que cada uno de los actores tiene proyectos que los esperan para emprender un nuevo vuelo en otros escenarios.

Luego de presentarse en diversas partes de la República Mexicana y gracias al éxito obtenido desde su estreno hasta su fin, la obra “Eslabones” narra una historia que rompe los esquemas de lo que conocemos pero a veces no queremos aceptar. Rompe todo tipo de excesos en la juventud y da paso a una historia llena de intriga, misterio, enlaces que no te esperas; pero la clave y la pieza de este rompecabezas son las drogas, el alcohol pero sobre todo los excesos que los jóvenes en su vida diaria pueden verlos de manera normal.

La obra hace un llamado a ver más allá de un escudo falso (las drogas) y analizar por qué los personajes llegan hasta ese desenlace inesperado de la historia. A veces una pérdida cercana, el querer pertenecer a un grupo de amistades incorrectas, el amor que nos hace falta o posiblemente el no querer aceptar nuestras orientaciones sexuales; nos hace refugiarnos en elementos que dañan a nuestro organismo y sobre todo a nuestro cerebro.

Durante los 70 minutos de la obra, el espectador se mantiene al filo de su silla ya que todo lo que aparece en escena lleva a otras cosas y hace que uno mismo se conecte con la historia. Con un final que nadie espera, “Eslabones” da paso a que veamos más allá de lo que somos como seres humanos que cuando uno necesite ayuda realmente la pida y no se quedarse callados; porque después los límites que se sobrepasan puede acabar en muerte, locura o incluso en sufrimiento para nuestro seres queridos.

“Eslabones” concluye en el teatro pero no sin antes a ver dejado un mensaje muy preciso a todo aquel que la presenciara.

Y tú, ¿vives una vida de Eslabones?

Copyright © viveradio 2017

Template by Joomla Themes & Projektowanie stron internetowych.